16 Sep 3 razones para visitar Mui Ne, Vietnam
Generalmente este destino pasa desapercibido en los recorridos fugaces de la mayoría que visita Vietnam. Pero la ciudad costera de Mui Ne (Mũi Né) tiene mucho para ofrecer, muy diferente al resto del país y al sudeste asiático en general.
A 200+ km de la Ciudad de Ho Chi Minh, se puede llegar fácilmente en auto, tren o bus. Es una parada muy recomendable para quien está recorriendo el sur de Vietnam, entre HCMC y Dalat y sigue camino al norte hacia Nha Trang.

En Mui Ne vas a encontrar la tranquilidad y buena vibra de un típico pueblo costero, las tradicionales fishing villages y algunas playas escondidas donde relajarse y disfrutar del eterno sol subtropical.
Tuvimos una grata sorpresa al llegar y alquilar una moto, para recorrer la zona a nuestro ritmo.
Nos pareció un lugar que, aunque tratan de explotar el turismo al máximo con las decenas de restaurantes de frutos de mar y las opciones de tours armados, podrás encontrar tus momentos de paz.
Nuestras atracciones favoritas fueron las siguientes:
Luego de acomodarnos, almorzar frente al mar y recorrer la zona para familiarizarnos con nuestros alrededores, decidimos comprar algunas frutas frescas, un par de cervezas y con la moto nos acercamos hasta las Red Sand Dunes, a solo 10-15 minutos de la zona de hoteles para disfrutar un picnic al atardecer.
El lugar y momento son mágicos, ya que con la caída del sol, las nubes empiezan a tornarse naranjas hasta explotar en un rojo fuego, que es mucho más imponente al estar sobre arena rojiza que se mezcla perfectamente con esa paleta. Las dunas llegan a tener entre 10 y 15 metros de alto y no serán pocos los niños que te vendrán a ofrecer alquilar unas rusticas tablas para deslizarse cuesta abajo.
Encontrarás gente, pero el lugar es tan amplio que siempre habrá un espacio silencioso para aprovechar. Y lo mejor de todo, puedes volver todas las tardes, ya que la bajada del sol es un espectáculo diferente cada día.

Al día siguiente, salimos en moto en la penumbra de la noche, para arribar a las White Sand Dunes, 30+ km al norte de Mui Ne con el objetivo de vivenciar un amanecer único. Con algunas provisiones compradas la noche anterior, nos sentamos sobre la blanca arena a recibir un nuevo día, que nos calentó con sus primeros rayos de sol. Hay un hermoso estanque con flores de loto no muy lejos de allí.
Es importante ubicarse bien, lo más lejos posible de las huellas de jeeps y cuatriciclos. Esta forma de recorrer las dunas y ver el paisaje a nosotros nos pareció antinatural, empañando la experiencia de “paz en la mitad de la nada”, con ruidos de motores y gases de caños de escape.
Si no quieres madrugar para el amanecer, te recomendamos igualmente ir temprano ya que el sol pega fuerte aún a primeras horas de la mañana.

Por la tarde (y luego de una merecida siesta), visitamos el Fairy Stream (o Fairy Spring) ubicado muy cerca de la zona hotelera pero al encontrarse en el medio de un cañón (Red Canyon) da la sensación de estar lejos de todo.
Puedes caminar por el arroyo, con el agua generalmente hasta la altura de los tobillos y disfrutar de la naturaleza, hacer las típicas caras con arcilla y pegarlas sobre la roca y, una vez más, sentir la tranquilidad y la paz que se encuentran en varios rincones de este pueblo.
Hay varios restaurantes y bares a lo largo del trayecto, por si tienes ganas de frenar por un refresco.
Tip: Si ingresas por la parte posterior, cerca a la ruta 706B, no es necesario pagar entrada.

Estas tres son probablemente las opciones más populares, pero son también las que, a nuestro criterio, más valen la pena visitar.
También puedes acercarte a algún pueblo pesquero y verlos trabajar, aprender kitesurf, descansar en la playa, visitar ruinas o deleitarte con los pescados y frutos de mar más frescos de la zona.
No queda duda, Mui Ne tiene varios atractivos turísticos y actividades para todos los gustos.




