29 Abr 30 cosas para hacer en Amsterdam
Si tienes la suerte de visitar una de las ciudades más bonitas de Europa sigue leyendo, vamos a contarte todo lo que hay que ver y hacer en Ámsterdam. Es una ciudad bonita, cosmopolita, de mentalidad abierta y llena de atractivos: te entrará por los ojos y si consigues ver más allá de sus estereotipos, te robará un cachito de corazón.
Ámsterdam es mucho más que su barrio rojo, coffee shops y canales: sus museos son admirados (y envidiados) en todo el mundo, su arquitectura le imprime una personalidad única y tiene un carácter green con el que las míticas bicicletas han ganado la batalla a los coches.
¿Listo para conocer esta increíble ciudad? Vamos allá:
Gasta las suelas de tus zapatillas para descubrir los diferentes barrios de la ciudad… Jordaan es uno de nuestros favoritos gracias a su ambiente bohemio, vivaz y sus callejuelas llenas de tiendas y negocios. Consejo para empezar a amigarte con la ciudad: toma este free tour, es gratis pero siempre es bueno dejar una propina a los guías.
2. Aprende algo del pasado y emociónate en la Casa Museo de Anne Frank (y por supuesto, vuelve a leer su diario). Si lo prefieres, puedes hacer un tour por el barrio judío y aprender más sobre lo que pasó allí durante la Segunda Guerra Mundial.
3. Acércate a conocer el Patio de Begijnhof, uno de los lugares más curiosos (y secretos) de Ámsterdam. En el pasado acogía una asociación religiosa de mujeres.
4. Otro sitio misterioso de Ámsterdam es la iglesia clandestina de Nuestra Señora del Ático, una de las primeras iglesias católicas secretas. Aquí, durante la época de la reforma, los católicos podían rezar sin ser perseguidos. Se encuentra en el 40 de la calle Oudezijds Voorburgwal y la entrada a su museo cuesta 11€. Más info.
5. Un paseo en barco por los canales de Ámsterdam es toda una experiencia: desde el agua tendrás otro punto de vista de la ciudad y te aseguramos que será de los mejores. Hay románticos a las luz de las velas, otros con cena de lujo, y el básico y económico.
6. Aunque no te olvides de alquilar una bici y recorrer la ciudad sobre dos ruedas.

7. En Ámsterdam hay más de 2.000 casas flotantes, puedes alojarte en ellas o conocerlas mejor gracias al ‘House Boat Museum’.
8. ¿Sabías que en Ámsterdam quedan 8 molinos? Al lado de uno de estos (el De Gooyer) se encuentra Brouwerij ‘t IJ, una pequeña cervecería donde podrás brindar y probar muchos tipos de cervezas. Un puntazo es que van sacando tablas de queso y embutido así que podrás picar algo.
9. Y hablando de cerveza… Si hay una marca conocida en Ámsterdam, esa es Heineken. Podrás visitar la antigua fábrica en el Heineken Experience (y por qué no, combinarla con un paseo en barco por los canales). Aunque si eres un auténtico cervecero, apúntate a un tour gastronómico y de cerveza.
10. La capital de los Países Bajos alberga algunos de los mejores museos de Europa: es el caso del Rijksmuseum, del Van Gogh Museum y del Stedelijk Museum. Los tres se encuentran en el corazón cultural de la ciudad: el Museumplein.
Con la tarjeta turística I amsterdam city card tienes incluida la entrada a todos estos museos y muchos más. Además de un paseo en barco por los canales y el transporte por la ciudad.
11. El controvertido Barrio Rojo de Ámsterdam es uno de los lugares más curiosos y conocidos de la ciudad, no puedes irte sin haberlo vivido! Es un barrio seguro y con mucho ambiente, repleto de bares y coffeeshops (y algún que otro escaparate donde señoritas de compañía ofrecen sus servicios, pues en Holanda la prostitución es legal).
12. En pleno barrio rojo, se encuentra la iglesia más antigua de Ámsterdam: la Oude Kerk, famosa no solo por su función religiosa, sino porque durante siglos fue utilizada como una verdadera ‘sala de estar’ de la ciudad. Es aquí donde, por ejemplo, los pescadores venían a reparar sus redes y donde Sweelinck tocaba el órgano.
13. Es indispensable una visita a alguno de los famosos cafés marrones, las típicas tabernas holandesas donde empaparse de ambiente 100% auténtico. En estos locales, llamados así por su interior de madera, puedes brindar con cervezas locales o probar el jenever, un licor tradicional similar a la ginebra. Si te apetece picar algo no dejes de probar las bitterballen, unas croquetas rellenas de carne picada que se suelen servir con mostaza.
14. Si quieres disfrutar del mejor shopping no te pierdas las famosas ‘Nine Streets’, llenas de tiendas vintage, cafeterías y locales con buen rollo. Kalverstraat tampoco está mal, aunque aquí encontrarás sobre todo tiendas de grandes cadenas como H&M, Inditex, Mango…
15. Si eres un apasionado de las fotos no debes dejar de subir a la Torre A’dam, desde donde disfrutarás de las mejores vistas de la ciudad. En la planta 19 se encuentra un restaurante giratorio donde se come de lujo (y con una panorámica envidiable). Otras buenas vistas de Ámsterdam se obtienen desde la torre de la iglesia Westerkerk, la terraza del museo NEMO o la terraza de la Amsterdam Public Library (OBA).
16. Encuentra unos zuecos de madera gigantes y sácate una foto recuerdo dentro de ellos. No te vamos a decir donde están… ¡Sorpresa!
17. Si viajas en primavera tienes que ir hasta la región de Bollenstreek (a escasos 20 minutos en tren de Ámsterdam) para disfrutar de uno de los mejores espectáculos de Holanda: los campos de tulipanes.

18. Siéntate en Plaza Dam, el corazón de Ámsterdam y una de su plazas más monumentales, donde además podrás ver la iglesia Nieuwe Kerk, el Palacio Real y el Monumento Nacional.
19. Otra plaza que también tiene mucho ambiente es la Leidseplein, con sus artistas callejeros, y muy divertida de noche. Si en cambio prefieres un plan más relajante puedes ir hasta la Plaza Spui y tomar un cafecito en una de sus terrazas.
20. Compra una botella de vino, algo para picar y ve a disfrutar de un picnic en uno de los muchos parques de Ámsterdam. El Vondelpark, es el más grande y querido, aunque el Rembrandtpark y el Westerpark también merecen la pena.
21. Sácate un selfie con el famoso letrero de “I Amsterdam” , frente al Rijksmuseum.
22. Pasea por los mercadillos de la ciudad. Nuestros favoritos son el Waterlooplein Market (mercadillo de las pulgas, cerrado los domingos) y el Bloemenmarkt (el mercado de las flores, abierto todos los días).
23. Si estás entre los que disfrutan más rodeados de verde que de edificios, debes acercarte al Jardín Botánico de la ciudad, uno de los más antiguos y bonitos de toda Europa.
24. Si en cambio te sientes atraído por la ciencia como un ratoncito por el queso, visita el museo NEMO, con montones de exhibiciones y salas interactivas.
25. Allí cerca se encuentra la réplica de uno de los veleros de la Compañía de las Indias Orientales… curioso, ¿no?
26. Aunque no puedes dejar de ir al mercado Albert Cuyp, el mayor mercado al aire libre de toda Europa (cierra los domingos). Aquí podrás encontrar de todo: desde camisetas a quesos y zuecos de colores… increíbles.
27. En Ámsterdam hay muchísimos puentes, uno de los más emblemáticos es el Magere Brug (o también llamado Skinny Bridge). Atraviesa el río Amstel y su forma peculiar, con dos brazo basculantes y su estrechez, lo hacen único.
28. En Ámsterdam no falta de nada… ¡Hay hasta un templo budista! Hablamos del templo de He Hua que se encuentra en la calle Zeedijk (entrada gratuita).
29. No te olvides de probar algunas especialidades de la cocina holandesa como la erwtensoep (la famosa sopa de guisantes), las bitterballen (unas croquetitas super ricas), el broodje haring (un bocadillido de arenque), y cómo no, el queso gouda…
30. Aprovecha que Holanda es un país pequeño y repleto de atractivos: las excursiones de un día desde Ámsterdam son muchas y muy bonitas. ¿Algunos ejemplos?
Puedes visitar el bonito pueblo de Zaanse Schans para verte rodeado de molinos de viento, Volendam, un pueblo de pescadores la mar de bonito y Edam con esta excursión buena, bonita y barata.
Decidirte a visitar otras ciudades holandesas como Rotterdam, La Haya y Delft… hay opciones para todos los gustos (y a pocos kilómetros de distancia: ventajas de ser un país pequeñito).
Pero sobre todo… vuelve: Ámsterdam es una ciudad que engancha y que merece ser visitada más veces.



