Bajo el cálido sol de Brisbane: PARTE I

Bajo el cálido sol de Brisbane: PARTE I

Muchas veces pasa desapercibida y queda a la sombra de gigantes como Melbourne o Sidney, pero esta ciudad, capital del Estado de Queensland y tercera más poblada del país, tiene mucho para ofrecer.

A pesar de haberse creado en 1824 con reclusos provenientes de Sidney, recién se hizo popular en la década de los 1980 ‘s, cuando hizo de anfitrión para los juegos de la mancomunidad británica (hoy conocida como la mancomunidad de naciones –commonwealth-). 

Gracias a su clima subtropical húmedo, es un excelente lugar para visitar en cualquier época del año. Tiene una media mínima de 16° y una media máxima de 26°. El río homónimo divide la ciudad en dos mitades.

Si piensas hacer un roadtrip por Australia, Brisbane es casi una parada obligada, con muchas actividades y pueblos cercanos que valen la pena conocer. No solo eso, sino que también es limpia, verde, amigable, creativa e innovadora, con edificios modernos pululando entre reliquias culturales.

Uno de los mejores barrios para iniciar el recorrido, es el precinto cultural, una zona que rebosa de museos, galerías de arte, exhibiciones y lugares para ver eventos y performances (la gran mayoría con entrada gratuita). De los más recomendados, son el QAGOMA, el Museum of Queensland y la Queensland Art Gallery. Es una gran idea recorrerlo en bicicleta (la ciudad ofrece alquileres por hora). Si tienes ganas, puedes subir a “la vuelta al mundo” (Brisbane Wheel), para tener una vista inmejorable de la ciudad. 

Además, muy cerca de allí se encuentra la popular Street Beach en el South Bank, una playa artificial en pleno centro, rodeada de parques, restaurantes, bares y rascacielos, con arena blanca traída directamente de la costa de Queensland y con lagunas artificiales donde la gente se refresca durante todo el año. Si la visitas con niños, está lleno de juegos acuáticos y opciones de entretenimiento para ellos. 

Del lado norte del río, se encuentra Queen Street Mall, una zona con negocios para todos los gustos, que es ideal para perderse y recorrer las intrincadas e históricas galerías y arcadas. Si lo visitas los miércoles, vas a encontrar un Farmer’s Market, llena de productos frescos.

La zona de New Farm es un barrio bordeado por el río, con un parque hermoso y James Street, donde puedes pasear, mirar vidrieras y por qué no, renovar algo de tu guardarropa. También se encuentra allí The Powerhouse, donde todas las tardes (17.00hrs) hay algún espectáculo cómico (y gratis!).

Para alejarse del cemento y despejar los pulmones, hay varias opciones, una en pleno centro de la ciudad, el Brisbane City Botanic Gardens, y otro, más recomendable, a 7km a las afueras, Brisbane Botanic Gardens Mount Coot-Tha, con una vista inmejorable de la ciudad a pocos metros. La entrada es libre y gratuita a ambos y en especial el Jardín Botánico del Mt. Coot-Tha tiene muchas actividades para niños. La ciudad está llena de espacios verdes y otro que nos encantó fue el Roma Street Parkland, hermoso y tranquilo, en pleno centro.

Para unas vistas desde una perspectiva diferente de la ciudad, puedes subir al Story Bridge, uno de los 3 puentes del mundo (los otros están en Sidney y Auckland) a los que puedes subir y caminar, a 80 metros sobre el río. Nos referimos a caminar por la estructura, para cruzarlo de una forma distinta. 

Otra alternativa, es subirse a un ferry y hacer un paseo por el Río Brisbane. Puedes incluso llegar hasta Moreton Island, para relajarte en sus playas y aguas turquesas, visitar lagunas, su faro y tener una experiencia en el Coral Sea.

¡Esto no es todo, continúa recorriendo Brisbane en la continuación de esta crónica!

Escribe: @mochileroyriñonera



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