01 May La vida en 4 ruedas: PARTE I
Tanto Nueva Zelanda como Australia son dos destinos que todo viajero debe tener en su lista. ¿Buscas hacer caminatas por paisajes de película? Recorre los mágicos lugares donde se filmó la saga del “El señor de los anillos”. ¿Prefieres las ciudades modernas, con arte urbano y buen café? Piérdete por Melbourne, Brisbane, Queenstown o Wellington. ¿Quieres descansar, relajarte en playas tranquilas, hacer surf y buceo? Prueba Byron Bay, la paradisíaca Whitehaven beach o Bondi Beach. ¿Son los animales lo que te mueven? Adéntrate en el Outback australiano y enfréntate cara a cara con canguros, koalas, wombats, serpientes, escorpiones y cocodrilos.
Es que estos dos países pueden satisfacer los gustos de todos.
La pregunta más importante es… ¿cúal es la mejor manera de recorrerlos? Obviamente, todo depende del tiempo y presupuesto disponible, pero si lo que realmente quieres es sentirte libre, independiente y divertirte a lo grande, sigue leyendo que te contaremos cómo lo hicimos nosotros.
Siendo Nueva Zelanda un país relativamente pequeño con mucho turismo joven, es muy sencillo encontrar grupos de compra/venta de vehículo en Facebook, para todos los gustos y precios. Es un país que te permite organizar trayectos de 3-4 horas hasta algún destino agradable. Nuestro recorrido inició comprando una minivan adaptada para viajeros al norte de la isla norte en Auckland y terminó un mes y medio después vendiéndola al sur de la isla en Christchurch, cruzando el estrecho de Cook en un ferry.

Aprovechamos el hecho de iniciar el recorrido en Auckland, donde muchos terminan su viaje, para encontrar una amplia oferta de vehículos. Atención: nosotros llegamos a mitad de otoño, cuando todos los viajeros de verano estaban yéndose y pudimos regatear los precios al máximo. Después lo vendimos en pleno invierno en Christchurch, cuando y donde poca gente inicia su recorrido. De haber esperado un par de meses más y venderlo en primavera, habríamos hecho una diferencia de dinero importante a nuestro favor.
Conclusión: Ten en cuenta la época del año en la que viajas.
Después de ver y probar algunas opciones nos decidimos por una Toyota Estima Supercharger de 1995 con techo corredizo para disfrutar los cielos más estrellados del planeta desde nuestra propia cama.
También puedes comprar una minivan y si tienes tiempo y te das maña, la puedes diseñar desde cero a tu estilo.
Algunos detalles a tener en cuenta al elegir tu propio vehículo:
Chequea los papeles del vehículo. Que tenga el REGO (patente vehicular) y el WOF (Warranty of Fitness – Garantía de aptitud) al día y que el vencimiento sea posterior al tiempo que lo necesitas.
Revisa el kilometraje y el año de fabricación.
Se recomienda que un mecánico autorizado le haga un chequeo para ver fallas y cambios de repuesto necesarios que no se ven a simple vista. Es una inversión que te puede llegar a ahorrar cientos de dólares en futuros arreglos.
Más allá de lo mecánico, cada vehículo está personalizado y cada dueño previo puede que le haya realizado cambios o retoques especiales.

Revisa que el colchón esté limpio y sin bichos (las chinches de cama se van pasando entre los mochileros y no es raro encontrar colchones viejos infestados) y controla el funcionamiento del estéreo, fundamental para los viajes en carretera.
A algunos vehículos se los llama autónomos y poseen un retrete portátil, que honestamente nadie usa y sólo eleva el precio.
Otros vienen con las paredes tapizadas, alfombrados, conservadoras térmicas o incluso heladeras con batería propia para mantener algunos elementos fríos durante el viaje.
Puedes encontrarte desde clásicas camionetas VW de los años 70’s, casas rodantes último modelos, con cocina y baños completos, sala de estar y demás amenities y todo lo que se te ocurra en el medio.
A tener en cuenta, algunos “extras” que se tornan esenciales son el cierre centralizado, el levantavidrios eléctrico, equipo de cocina (anafes a gas, ollas y sartenes, tabla de corte, vajilla, etc.), mesa y sillas plegables, tienda de campaña, modular o cajones, cortinas, tiras de luces, ropa de cama, herramientas, cricket y la lista sigue. ¡Todos estos tips harán de tu viaje en carretera una experiencia inolvidable!
¡No te pierdas el resto de las recomendaciones de esta crónica en la segunda parte!
Escribe: @mochileroyriñonera





