Golden Eagle Festival en Mongolia

Golden Eagle Festival en Mongolia

¿Te dispones a preparar tu próximo viaje? ¿barajas recorrer las capitales de Europa? ¿tal vez conocer Bali? ¿O hacer caminatas por Nueva Zelanda? 

¿Qué dices si te propongo ir a un país con una de las menores densidades poblacionales del mundo, una cultura única y unos paisajes que te dejarán sin aliento? 

 

Mongolia, con 2 habitantes por km² es un país de Asia Central con solamente 3 millones de habitantes, con un tercio de su población viviendo en Ulan Bator, su capital, y el resto distribuido por un territorio 3 veces mayor al de España. Tiene más caballos que personas y 5 veces más cabras y ovejas. Prácticamente no tiene atracción turística hecha por el humano, siendo un país de un atractivo al aire libre como pocos. Se lo recomienda visitar tanto en verano, primavera como en otoño, dejando el invierno para los más temerosos y aventureros, cuando las temperaturas llegan a -30°C.

Es un lugar sin dudas especial, con una cultura milenaria única y muy por fuera del circuito turístico habitual que no deberías dejar de lado. 

Si piensas visitar este lugar debes dejar de lado los lujos y comodidades y entregarte a disfrutar de los paisajes y la hospitalidad local.

No es sencillo movilizarse ya que las rutas están en desarrollo (puede que en 10 años las finalicen) y no existe mucha señalética. Pero hay opciones: puedes contratar distintos tours por algunos días, aunque tal vez tengas que esperar juntar la gente necesaria para poder salir; moverte en el lento y poco confiable transporte público; alquilar tu propio vehículo o hacer como hicimos nosotros, contratar un conductor con un jeep y recorrer el país por tu cuenta. 

 

Luego de algunos días de aclimatamiento y organización en la capital, nos enteramos que en pocos días se iba a desarrollar el festival anual de las águilas doradas: El Golden Eagle Festival, en la ciudad de Ölgiy a 1600 kilómetros al oeste de Ulan Bator. 

Siendo una de las ciudades más cercanas a Kazajistán, es notable la influencia cultural que presenta este lugar y su punto máximo es el festival que decidimos visitar.

Nuestra visita ocurrió en octubre, pleno otoño (y con el invierno pisandonos los talones) por lo que el paisaje fue muy diverso y absolutamente diferente a lo que esperábamos. En los 3 días que nos llevó llegar a Ölgiy, Bulgan -nuestro conductor de origen ruso pero criado en Mongolia- nos llevó por áridas e infinitas planicies, antiguas capitales del imperio Mongol del gran Gengis Kan, dunas y médanos que aparecían de la nada, montañas nevadas y lagos helados. Podíamos estar horas y horas recorriendo cientos de kilómetros, siguiendo huellas de camionetas con un GPS rústico (principal razón por la que no alquilamos un vehículo para movernos solos) y ver únicamente caballos salvajes, camellos, cabras, águilas, zorros y familias nómadas atendiendo su ganado cerca de su Ger, su famosa yurta precaria y auténtica. 

Al llegar a la ciudad de Ölgiy en el estado de Bayan-Ölgiy encontramos un gran movimiento, la mayoría kazajos y mongoles, pero con bastante afluencia de turistas occidentales que al parecer cada año es mayor. Una familia local nos recibió en su casa con una sonrisa y una taza de té con galletitas, un símbolo de bienvenida en cualquier parte del país. 

El festival no tiene una larga tradición. Inició en el año 2000 como una propuesta de empresas de turismo junto a los cazadores con águilas para revivir y perpetuar esta cultura. Y sí que les dio resultado: cada año recibe más y más turismo, a partir de 2011 forma parte del patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO y revitalizó en las jóvenes generaciones el deseo de continuar con su ancestral tradición.

Al llegar al predio del festival, una árida llanura en un valle rodeado por secos montes, vimos por primera vez a los famosos cazadores con águilas doradas. Todos montando sus caballos, vestidos con las tradicionales pieles y gorros y con su águila dorada entrenada posada en sus brazos. 

El turismo creció aún más a partir del documental “The Eagle Huntress” (La cazadora con águila) de 2016 que muestra a Aisholpan, una nena de 13 años que se convierte en la primer mujer en participar y ganar el festival.

Durante el fin de semana del festival pudimos observar competencias donde los cazadores muestran las habilidades de sus águilas para encontrar una presa y llevársela a su amo; carreras de camellos y caballos; demostraciones de equitación y vestimentas tradicionales; y hasta lucha cuerpo a cuerpo desde los caballos para hacerse con el cuerpo de una oveja decapitada. 

Sinceramente fue algo que nos impactó mucho, ya que no esperábamos ver ese trato con los animales pero intentamos entenderlo como parte de la cultura y, desde nuestro lugar, no fomentar el abuso de las criaturas (por ejemplo, evitamos subirnos a pasear en camello o fotografiarnos con un lobo encadenado).

Puedes sentarte a disfrutar algo de comida tradicional y planear tu siguiente parada por este vasto país.

Mongolia ofrece destinos únicos, como el desierto de Gobi, con sus dunas de 50 metros de altura, lagos impresionantes como el Uvs Nuur, Khovsgol o el Khar Us y parques nacionales que te dejarán atónito por su belleza.

Es un excelente destino para salir de la zona de confort y viajar por una cultura totalmente diferente a lo habitual. ¿Qué estáis esperando? ¡Vamos!

Escribe:  @mochileroyriñonera



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