Auroville, capital del mundo. PARTE II

Auroville, capital del mundo. PARTE II

Durante nuestra estadía, pudimos conocer varios aurovilianos, de diferentes orígenes y pasados, pero todos convencidos de apostar por este experimento.

Una alemana que vive hace 6 años allí nos contó a grandes rasgos cómo se manejan política, económica e ideológicamente. No tienen gobiernos y todo se decide por medio de reuniones (al parecer hay muchas). No tienen propiedad privada y todo pertenece a la fundación Auroville. De la ganancia que cada uno genera, un 33% va al fondo común, el resto es para reinvertir o ahorrar. Ella trabajaba en el e-shop y nos invitó a recorrer la boutique donde venden todo lo que se produce en el pueblo. Tienen más de 100 pequeñas y medianas industrias distintas, que van desde ropa, vajilla y adornos de madera, cerámica, vidrio, bijou, papel reciclado, instrumentos musicales, hasta toallitas femeninas reutilizables.

Hay muchos profesionales que ejercen dentro del pueblo, tienen dos centros de salud: uno de medicina occidental y otro más orientado a lo homeopático y ayurvédico.

La zona residencial tiene casas hermosas esparcidas por claros en el bosque, y nadie es dueño de su terreno ni de su propiedad, sino que paga un derecho por vivir allí. 

Visitamos una comunidad, que se encuentra a las afueras del pueblo, llamada Sadhana Forest. Hace 16 años una pareja israelí decidió instalarse y les dieron un terreno de 70 hectáreas descampado y árido. Poco a poco fueron recibiendo voluntarios y convirtieron esa planicie vacía y solitaria en un bosque lleno de vida, donde viven entre 50 y 100 voluntarios que se dedican a la reforestación. Llevaron el proyecto incluso a Kenia y Haití. Viven 5-10 niñ@s allí que no reciben ningún tipo de educación formal sino que aprenden lo que les de curiosidad e interés cuando ellos quieran. Interesante pero controversial, como mínimo.

En Solitude Organic Farm pudimos ver cómo Krishna McKenzie, un inglés que se mudó hace 26 años creó, sin tener idea de jardinería y a modo de prueba y error, una granja orgánica que provee a gran parte de la comunidad de frutas y verduras frescas, naturales y sin ningún tipo de fertilizantes ni agroquímico.

Luego de unos días de recibir tanta información nueva, decidimos terminar nuestro recorrido con una visita al Matrimandir, el Templo Madre, núcleo geográfico del pueblo y punto de concentración de la energía de la Madre Tierra. Nuestro guía fue B, un californiano sexagenario que nos contó que en realidad se llama Bill, pero le sacó la parte de “ill” (enfermo) a su nombre. Nos contó que llegó en 1974, poco después de la inauguración, cuando recién estaba empezando a tomar forma el lugar. 45 años después, señala y muestra con orgullo todo lo que ayudó a crear. 

Recorrimos con él los prolijos y tranquilos jardines, el árbol banyan y luego de descalzarnos pasamos por algunos de los 12 pétalos-cámaras cada una con un color y un principio diferente, donde los habitantes pueden entrar a meditar en silencio. Nos sentamos en la parte más baja alrededor de una fuente con forma de loto donde caía el agua por los pétalos de mármol de una forma hipnotizante.

El interior es algo mágico y espectacular, que cada uno tiene que ver con sus propios ojos para apreciar y comprender. Lo que sí podemos contarles es que, a pesar de ser sumamente escépticos a todo lo escatológico, el interior tiene una energía especial que vale la pena experimentar. 

Dentro de sus proyectos tiene actividades educativas y culturales, talleres de arte, un centro de investigación social aplicada, donde organizan y desarrollan ideas para mejorar el bienestar de la gente y animales, como así el manejo de residuos y comida. Tienen actividades ecológicas y de cuidado del medio ambiente, procesos para purificar agua, talleres de permacultura y tinturas naturales. Hay centros tecnológico, de salud, arquitectura y de estudio en evolución humana, que se centra en programas de yoga, meditación, intercambio cultural, entrenamiento del cuerpo y la mente. 

Auroville tiene oportunidades y lugar para todos, en este experimento social nadie queda afuera y todos son bienvenidos. En tu próximo viaje a India no dejes de visitar este proyecto único en el mundo y porque no, sumarte a los más de 2500 aurovilianos y ayudar tu también a fomentar la unidad humana.

Para mucha más información, www.auroville.org  

 

Escribe: @mochileroyriñonera



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