Komodo: un recorrido distinto en Indonesia

Komodo: un recorrido distinto en Indonesia

Mucha gente al escuchar Indonesia lo primero que se les viene a la mente es Bali, probablemente la isla más popular e instagrameable del mundo. Y aunque es verdad que tiene algunos destinos turísticos que valen la pena visitar, nosotros fiel a nuestro estilo, pasamos poco tiempo en este paraíso armado para las redes sociales y nos dedicamos a recorrer más las islas vecinas. Son muy recomendables para visitar “las Nusas” (Nusa Penida, Nusa Lembongan y Nusa Ceningan) y “las Gilis” (Gili Trawangan, Gili Meno y Gili Air) todas a mitad de camino entre Bali y Lombok. En esta última es donde decidimos hacer base y con un scooter recorrerla.
Estando las más de 17.000 islas que componen el archipiélago de Indonesia dispuesta sobre el “cinturón de fuego del pacífico” (zonas de alta actividad sísmica y volcánica), lamentablemente unos pocos meses antes de nuestra visita, la isla de Lombok sufrió el mayor terremoto en su historia y el 80% de las edificaciones del norte de la isla quedaron destruidas, así como también se sufrieron muchos desplazamientos y bajas. Nuestra visita se concentró en el centro y sur de la isla, visitando varias hermosas cascadas como Benang Stokel y Benang Kelambu, las playas del sur en Kuta Lombok y si te sientes aventurer@ puedes escalar el segundo volcán activo más alto del país, el Monte Rinjani (3726 msnm).

Pero si lo que buscas es realmente pasarla bien, conocer gente de todo el mundo y ver vida salvaje única, tienes que anotarte en una excursión a las Islas de Komodo.
Es de las mejores experiencias que tuvimos por el sudeste asiático y no podemos dejar de recomendársela a todos. Hay varias empresas que ofrecen el tour con barcos con diferentes comodidades y valores, pero la idea general es la siguiente: Embarcas en un puerto en Lombok y pasas 4 días y 3 noches navegando, costeando la isla de Nusa Tenggara Occidental hasta llegar a Labuan Bajo, en la isla de Flores, frente al Parque Nacional Islas de Komodo. Según la empresa y tus habilidades para negociar, el tour sale $120-150 USD/pp, incluyendo pick up del hotel y traslado al puerto, agua, té y café ilimitado, 3 comidas al día, colchón y frazada si eliges dormir en el deck o cabina para dos personas con ropa de cama si prefieres algo más de privacidad (con costo extra).

Nos registramos, compramos algunos snacks y bebidas para el viaje y abordamos nuestro hogar por las próximas tres noches. Vale aclarar, no es un crucero de lujo, las comodidades y amenities son básicas y tal vez no todo el mundo se sienta a gusto con ellas.
Tuvimos la gran fortuna de conocer un grupo de gente fantástica de todo el mundo. En total éramos 25 personas (principalmente europeos y latinoamericanos) un poco perdidas y tímidas hasta que nos recibió Mambo, el guía y nexo entre todos nosotros y tripulación.

Luego de algunas horas de navegar, nuestro primer destino fue Kenawa Island, con la costa de arena volcánica negra, donde nos refrescamos y ya empezamos a darnos cuenta que nos íbamos a divertir en este viaje. Nos tocó un atardecer espectacular, que lo disfrutamos con buena compañía y unas cuantas cervezas que compramos antes de zarpar.

Pasamos la noche anclados cerca de Moyo Island, donde luego de unos ricos panqueques indonesios de desayuno comenzamos el Día 2 con una corta caminata por la jungla hasta unas lindas cascadas y unas pequeñas lagunas de agua dulce donde sumergirse. Por la tarde, después de varias horas de navegar, pudimos practicar unos divertidos saltos ornamentales y hacer algo de snorkel por los hermosos corales que nos rodeaban.

El tercer día es el highlight del viaje. Fue el que todos esperábamos ansiosos, el más activo y espectacular de todos.
Por la mañana finalmente pisamos la Isla de Komodo. El Parque Nacional Komodo está compuesto por la isla homónima, Rinca Island y Padar Island – las dos primeras, únicos lugares en el mundo donde puedes ver a los famosos e intimidantes dragones de Komodo en su hábitat natural. Personalmente, un sueño hecho realidad.

En un recorrido a pie por el Parque Nacional el guía nos fue contando detalles de estos gigantescos lagartos, a la vez que íbamos frenando para verlos entre la maleza. Las visitas son cerca del mediodía, ya que los animales se alimentan temprano en la mañana y es cuando están digiriendo y menos activos (¡Menos mal!).
Luego de dos o tres horas de admirar estas bestias, tuvimos una parada para hacer snorkel con las majestuosas mantarrayas, unos pacíficos animales acuáticos que pueden llegar a los 4-5 metros de ancho. Si eres buceador, puedes incluso sumergirte con ellas en Manta Point, para verlas deslizarse elegantemente cerca tuyo. Según la época del año debes tener cuidado con las corrientes y averiguar si puedes ver los famosos y enormes mola mola, el pez luna.
Luego nos acercamos a Pink Beach, en la misma Isla de Komodo. La particularidad de esta playa es su arena rosa, por la mezcla de corales rojos teñidos por microorganismos hace millones de años y que se erosionaron con el tiempo. ¡Hay que verlo para creerlo! Es un hermoso lugar para relajarse y hacer algo de snorkel.

Para el atardecer, visitamos Padar Island, donde subimos al pico de la isla, para apreciar una vista magnífica de los alrededores y de la bajada del sol.
Esa misma noche, con la euforia de todo lo que vimos y experimentamos durante ese día, festejamos la Navidad todos juntos, lejos de casa pero con una nueva familia navegante.

A la mañana siguiente nos despertamos frente a Kelor Island, para refrescarnos en el agua, hacer snorkel y ver algunas tortugas y tiburones de arrecife y caminar la pequeña y deshabitada isla como si fuésemos exploradores. El viaje terminó llegando al mediodía a Labuan Bajo, donde nos despedimos, pero solo hasta la noche, que nos encontramos para brindar y rememorar los lindos momentos vividos los últimos días.

¡Es una experiencia única, que no muchos conocen pero que sin duda te encantará!

Escribe: @mochileroyriñonera



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