16 Sep Kuidaore o el arte de comer hasta arruinarse en Japón: PARTE I
La tierra del sol naciente es un país plagado de contrastes. La robótica y la tecnología de punta se hacen lugar frente a los históricos templos, castillos y tradiciones. Y es que no importa por qué parte del país decidas viajar, siempre vas a encontrar una mezcla de modernidad, paz ancestral y una cultura culinaria lista para desbordar cualquier paladar.
Entonces, antes de empezar por este fugaz tour gastronómico por el lejano oriente, te vamos a enseñar algunas frases y expresiones imprescindibles a la hora de comer:
Al sentarse a la mesa y como modo de agradecimiento por tener el privilegio de tener un plato de comida frente a ti, es tradición decir “itadakimasu” que significa recibiré. Si se quiere brindar alrededor de la mesa primero se debe servir en el vaso del otro y luego levantar nuestro vaso unos centímetros sobre la mesa con ambas manos para que nos sirvan, así podemos decir juntos “kampai!”. Una vez terminado el plato, se le puede decir al mozo “oishii desu” (estuvo muy delicioso!) y si realmente quieres impresionarlos, diciendo “gochiso-sama deshita” (ha sido un auténtico festín) los dejarás boquiabiertos.
La cocina nipona se destaca por la importancia de su presentación y el uso de elementos estacionales.
Como en cualquier parte del mundo, puedes encontrar distintos sabores en cada rincón de Japón pero a grandes rasgos la cocina japonesa (o washoku) se guía por la regla de los cinco para armar sus platos:
5 colores: blanco, negro, rojo, amarillo y verde,
5 técnicas de cocción: grillado, al vapor, hervido, frito y crudo y
los 5 sabores: Dulce, picante, salado, ácido o agrio y amargo, al que podemos agregarle un sexto sabor, el umami (literalmente: sabroso).
Dónde sentarse a comer es tan variado como la cantidad de opciones de comida disponibles. Si no sabes qué pedir del menú, ¡no te preocupes! La mayoría de los restaurantes tienen una vitrina con maquetas de los platos que sirven, hechas tan al detalle que te darán ganas de entrar a probar todo.
Podemos iniciar el recorrido gastronómico por un histórico y tradicional izakaya (“lugar donde estar y beber sake”), un sitio informal tipo taberna donde los locales van a relajarse después de sus jornadas laborales. Son muy fáciles de identificar por sus faroles de papel rojos en sus puertas y un ambiente un tanto oscuro. Fue una gran opción para nosotros que como buenos latinos, solemos salir a comer tarde. El ambiente dentro es muy distendido y se pueden tener divertidas conversaciones con curiosos personajes. A medida que los vasos de biru (cerveza) y sake (bebida alcohólica destilada de arroz) se van vaciando, las charlas se vuelven mucho más entretenidas, y puedes terminar compartiendo deliciosos platos de tempura (frituras rápidas de verdura o mariscos) o yakitori (verduras o carnes grilladas servidas en pinchos) y por qué no una noche a puro canto en una de las tantas salas de karaoke disponibles.

Para una experiencia inolvidable y más sofisticada, te recomendamos probar un restaurante kaiseki (de alta cocina) donde puedes deleitar tu paladar con un menú fijo de pasos desde la entrada hasta el postre como nunca has probado.



En el Mercado de pescado de Tsukiji en Tokio, encontrarás el sushi y sashimi más fresco y auténtico de tu vida. También puedes participar como espectador de la famosísima subasta de atún (debes estar ahí temprano en la madrugada o a veces desde la noche anterior para tomar uno de los pocos cupos que reparten por día). Te recomendamos elegir uno de los tantos puestos alrededor del mercado y probar el niguiri de uni (erizo de mar), unagi (anguila) o de ikura o tobiko (huevos de distintos tipos de peces).

Si te gusta cocinar, tanto en este mercado, como en zonas particulares de Osaka y Kyoto vas a poder encontrar negocios especializados en la fabricación artesanal de cuchillos de cocina. ¡Imperdible!
Un sitio especial donde se conectan la tecnología con la cultura milenaria es en los restaurantes de sushi, donde en una cinta transportadora circular van desfilando pequeños platos con porciones de distintos nigiris, sashimis y rolls. El sushiman a un ritmo constante desde el centro, va a ir reponiendo faltantes, así como wasabi (namida) y jengibre (Gari). La salsa de soja y el té verde siempre disponibles para resaltar el sabor y ayudar a la digestión. Cada plato viene de un color diferente que representa su precio, por lo que ve con cuidado o la cuenta puede ascender muy rápido!
Esto no es todo, ¡te invitamos a que continúes esta experiencia gastronómica en Japón en la segunda parte de esta crónica!
Escribe: @mochileroyriñonera




