16 Sep Melacca, la ciudad historia
El Estado de Malac(c)a o Melaka, es conocido como el Estado Histórico y su ciudad capital homónima, a casi 150 km al sur de Kuala Lumpur, Malasia, es el centro cultural donde todo viajero que visita el país debería hacer una parada de algunos días.
Desde el 2008, la ciudad es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no es para menos.
Acompáñanos a recorrerla en los próximos párrafos.
La ciudad fue fundada en el siglo XV por un príncipe de Sumatra y gracias a su ubicación en el estrecho de Malacca, se convirtió en el puerto más importante del sudeste asiático para la época. Llegaron a principios del 1400 mercaderes chinos y luego indios, de origen Tamil (del sur). Pronto, los europeos pusieron los ojos en este próspero puerto y los portugueses llegaron en busca de especias. Luego, llegaron los holandeses que tuvieron el dominio de la zona por 300 años, hasta 1824 que cayó en manos de la corona británica. Después de varias idas y vueltas, en 1957 Malacca se integró a Malasia y hoy es uno de los destinos más visitados del país.
No sorprende que la influencia de sus diversos habitantes haya creado un crisol de culturas único en el mundo, que se puede apreciar en su gastronomía, arquitectura y rostros.
Fortalezas portuguesas, iglesias británicas, mansiones holandesas, templos chinos, mezquitas indias y demás reliquias llenan las calles de ruinas, dándole a esta ciudad un aura de pasado y la sensación de estar transportandote a distintas épocas en cada esquina.

En un día de caminata tranquila, puedes recorrer todos los sitios turísticos más relevantes, aunque nuestra recomendación es que camines y te pierdas por las calles y callejones de esta tranquila ciudad.
Inicia tu recorrido en la Iglesia de Cristo (Christ Church) y disfruta de este inconfundible edificio color rojo terracota con una cruz blanca en el centro, construido en 1753, festejando el primer centenario de ocupación holandesa. Estratégicamente junto a él se encuentra el Stadthuys, lo que fue casa de gobernadores holandeses, hoy en día convertido en museo.
A pocos cientos de metros de allí, subiendo el monte por una serie de escaleras se encuentra la Catedral de San Pablo (St. Paul’s Cathedral), o por lo menos sus ruinas. Fue iglesia, fuerte, faro, cementerio y hasta un depósito de pólvora. Bajando de la colina, puedes recorrer también el Fuerte A’Famosa y el Palacio del Sultán, una réplica hecha con la misma técnica de construcción que antaño.
Para descansar, elige uno de los tantos cafés y restaurantes que se encuentran por los callejones y frente al Río Malaca. Aprovecha la oportunidad para probar la comida Nyonya, típica de la zona.

Puedes conseguir una vista panorámica de la ciudad desde Menara Taming Sari, una torre de 110 mts de altura que te permitirá apreciar el paisaje a 360°.
Para volver a Asia, después de tanta ruina y edificio con estética europea, acércate al Templo chino Cheng Hoon Teng, construido en 1685 es el templo chino más antiguo de Malasia y gran lugar de congregación para la comunidad china budista.
Si el calor es sofocante o no deseas caminar, no te preocupes que en la esquina de Christ Church hay una miríada de rickshaws (triciclos a motor) ambientados con personajes infantiles esperándote para llevarte en un recorrido por los principales sitios turísticos, incluidas algunas narraciones de historias y leyendas en el camino. Cuando cae el sol, se encienden con colores super llamativos.

Por la noche Jonker street, la famosa calle que probablemente hayas caminado durante el día, se convierte en un mercado nocturno que no puedes perderte. Se llena de puestos de comida, antigüedades, souvenirs y artilugios tecnológicos que saciará a cualquier comprador. Te recomendamos probar los popiah, unos rolls hechos de masa de huevo y rellenos con verduras y salsas riquísimos.
En tu próxima visita a Malasia, no dejes de recorrer Melaka, una ciudad histórica con muchos atractivos para conocer.



