Un recorrido por el Norte Argentino

Un recorrido por el Norte Argentino

Viajar por el Norte argentino es descubrir destinos únicos que tienen mucho por ofrecer.
Sus lugares y cultura son una invitación a quedarse más de lo planificado y la calidez de su gente una promesa de regreso.

Si piensas visitarlo o aún no decides tu próximo destino, te recomendamos tres de los pueblos más mágicos e imperdibles de las provincias de Salta y Jujuy que no puedes dejar de conocer.

Cachi
Es un pueblo muy pequeño en el sector norte de los Valles Calchaquíes, en Salta. Para llegar debes tomar un bus que tardará unas horas en hacer el camino ondulante y angosto por el cerro, con unas vistas imperdibles a sus laderas aterciopeladas y verdes.

Llegar a Cachi es deslumbrarse con la cumbre del Nevado de Cachi y recorrer sus calles adoquinadas, visitar su Iglesia, Plaza Principal y las pequeñas casas pintadas de blanco que resaltan inmaculadas en el cielo celeste. Si quieres obtener las mejores fotos panorámicas del lugar, debes subir al mirador que se encuentra al lado del cementerio.
Por último, no puedes dejar de probar el típico cabrito asado y disfrutar de la velada al ritmo del sonido de una guitarra que siempre suena en las noches estrelladas de Cachi.

Purmamarca
El pueblo de Purmamarca es la puerta de ingreso a la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y nos recibe con el imponente Cerro de los Siete Colores, que resalta del resto de la quebrada con sus pinceladas en colores inesperadamente vibrantes para el entorno.

¿El paseo obligado? Recorrer el cerro a pie, bordeándolo por detrás. Caminar por entre medio de estas moles, treparlas, encontrarse con alguno de los cardones típicos del lugar, es una experiencia maravillosa.

Finalmente, sentarse en la plaza del pueblo, repleta de artesanos, a ver caer el sol. Los puestos ambulantes con artesanías de todo tipo, dulces, mantas e instrumentos hacen del momento la postal más linda e imborrable.

Tilcara
A unos pocos kilómetros de Purmamarca se encuentra Tilcara. Un pueblo realmente cautivante por su gente, por su cultura, sus lugares y su música.

La Garganta del Diablo y el paisaje del cerro son una experiencia difícil de describir. Caminar por un sendero de pedregullo al borde de un precipicio durante poco más de una hora que conduce hasta el lecho del río que desemboca en la cascada por la que el lugar tiene ese nombre. Una excursión sin desperdicio.

También se pueden conocer pinturas rupestres en las Cuevas de Wayra o visitar una laguna en medio del cerro. El Pucará (fortaleza) es el sitio histórico que tienes que visitar para entender cómo el pueblo originario vivió en tiempos precolombinos y cómo se defendió de la Conquista. Todo en Tilcara es una excusa para emprender una aventura y un viaje en el tiempo.



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